Un restaurante inventado para enseñar el sistema de cartas y todo lo que necesita una marca de hostelería, de la fachada a la carmanyola.
Concepto antes que estética: el verde botella de las persianas, la pared encalada y la baldosa hidráulica — materiales reales de fonda, ordenados con retícula.

Rotulación clásica de fachada con el texto trazado a curvas — lista para rotulista o imprenta. El sello no es un adorno: es el módulo de la baldosa, la misma geometría que ordena todo el sistema.
Una identidad se demuestra aplicada: señalética, packaging, sello y espacio, con la misma luz y el mismo criterio.




La pieza central: un A4 maquetado de verdad — 12 platos, precios con puntos de guía, menú del día y los 14 alérgenos UE colocados plato a plato. Diseñada para regenerarse desde un único Excel, en cuatro idiomas.


24 años de preimpresión se notan en los archivos. Todo está en vectorial y con el texto trazado, listo para imprenta, no solo para quedar bien en pantalla.